18 marzo 2013

Poesía yTarjetas para el día de la mujer











Los alumnos de sexto grado  realizaron un as tarjetas preciosas para el día de la mujer.
No solamente las tarjetas, sino que además de eso le agregaron una poesía preciosa que escribieron entre  todos a través de la técnica de cadáver exquisito, con la idea de regalársela a una de las mujeres más importantes de su vida. Escribieron una versión entre todos, pero luego cada uno fue dándole su toque personal y distintos finales, según a quién se la regalarían.
Acá les dejo la versión original escrita en clase:





Un corazón para darte.

Te quiero desde que se abrieron las flores
y partió la luna a Marte
a buscar tu corazón.

Llena estás de amor y de colores
como un arcoiris, para darme
el calor de los rayos del sol.

Te quiero con toda mi alma
y quiero darte mil gracias
mezcladas con chocolate
y con millones de sueños
para estar siempre en tu almohada.




6º "A" 
Escuela Bernardino Rivadavia nº 646 
Las Rosas







15 marzo 2013

Arrancamos el 2013 !!!

http://www.salonde6.blogspot.com

Muchas gracias por compartir todo el año 2012 con nosotros. Con esta presentación damos comienzo de manera oficial a nuestro trabajo en el sitio en este año 2013.
Éstos somos nosotros:

NENAS
Camila Figueroa


VARONES
José Ceballos
Germán Díaz


DOCENTES
Griselda Bustamante
Marita Santini




La comunicación




Consigna
En base al primer capítulo de la novela "Natacha" de Luis María Pescetti, elaboramos diálogos donde la comunicación sea efectiva y la mamá de la niña logre comprender lo que ella le dice.






Próximas entradas 




El capítulo "A un lugar" (Natacha - Luis María Pescetti) 


los ejercicios de los chicos de Sexto A.

A un Lugar (Luis M. Pescetti)


—Mamá, me voy a un lugar a hacer una cosa.
—¿A dónde te vas?
—A un lugar... que queda por allá.
Por allá, ¿es lejos?
—No... más o menos, no tan lejos; es cerca del coso.
¿Qué coso?


—Ese coso que una vez te contaba ...
—No me acuerdo, Natacha.
—... dale, si yo una vez te dije y vos me dijiste, Bueno, andá.
Pero ¿¡dónde vas a ir?!
—¡Y, ya te dije, mamá! ¿¡o no me oíste!?
—Te oí, pero no entendí nada.
—Voy cerca de la casa de la nena.
—¿¡Qué nena!?
—De ésa que un día me hizo un regalo.
—¿Un regalo?, ¿cuál?
—¡Ufa, no me acuerdo! ... es esa que tiene el pelo todo así.
—¿Enrulado?
—No, todo como así... ¡que vive cerca de ese lugar que vimos una vez!
¿¡Qué lugar, Natacha!?
Ése que queda cerca del quiosco que está a la vuelta de por allá, ése que tiene todo como una cosa así con colores y qué sé yo.
—¿El quiosco de la esquina?
—No, uno que tiene un aparato que da vueltas ...
—¿La maquinita que da caramelos?
—¡No! ¡Nada, pero nada, pero nada que ver! ¡Uno que da vueltas, mamá!
—No sé, Natacha, en un quiosco algo que da vueltas... qué sé yo qué será.
—Bueno, pero vos dejáme.
—Está bien, pero ¿qué vas a comprar en el quiosco?
—No, en el quiosco no, yo voy como si fuera más al lado, más para allá ...
—No sé dónde es, Natacha.
—Que una vez vos me dijiste, Bueno, andá.
—¡Sí, ya me dijiste que te dije eso!
—Y bueno, entonces dejáme de nuevo y listo, para qué pegar tantas vueltas ¿no?



Fuente: Natacha (Luis M. Pescetti)